Realizar una actividad aislada puede generar una buena experiencia. Crear un programa permite darle continuidad.
Un programa de bienestar laboral organiza diferentes acciones durante un periodo determinado en función de objetivos concretos.
1. Escuchar a los colaboradores
Antes de elegir actividades conviene conocer necesidades e intereses.
Encuestas breves, conversaciones con líderes o análisis de participación en iniciativas anteriores pueden entregar información relevante.
2. Definir objetivos
“Mejorar el bienestar” es demasiado amplio.
El objetivo puede ser promover actividad física, trabajar autocuidado, generar integración, mejorar hábitos o entregar herramientas para el manejo del estrés.
3. Crear diferentes líneas
Una programación equilibrada puede combinar:
Bienestar físico.
Alimentación.
Salud preventiva.
Bienestar psicosocial.
Integración.
Actividades familiares.
4. Diseñar un calendario
No es necesario concentrar todo en una semana.
Distribuir las actividades durante el año permite mantener continuidad y evitar saturación.
5. Facilitar la participación
Horarios, ubicación y duración afectan directamente la convocatoria.
Una gran actividad programada en un momento imposible para el equipo tendrá baja participación.
6. Comunicar
Explicar claramente cada actividad ayuda a que los colaboradores entiendan para qué sirve y cómo participar.
7. Evaluar
Después de cada iniciativa puede medirse asistencia, satisfacción e interés por repetirla.
Esta información permite mejorar el calendario siguiente.
De actividades sueltas a una estrategia
El principal cambio ocurre cuando las iniciativas dejan de ser independientes y comienzan a responder a una planificación.
En Cienporciento podemos ayudarte a construir un programa integral combinando nuestras áreas Activo, Saludable y Psicosocial.